La sentencia sobre la Asignatura Educación para la ciudadanía

Pese a la sentencia, el Gobierno ha perdido gran parte de la batalla doctrinal que emprendió con EpC Las recomendaciones del fallo del Supremo podrían diluir aún más la agresividad laicista que contenía en sus inicios Educación para la Ciudadanía El Gobierno presume de haber ganado la guerra que inició con la imposición de Educación para la Ciudadanía (EpC).

Sin embargo, tras la sentencia del Tribunal Supremo (TS), se puede afirmar que Zapatero ha perdido una gran parte de la batalla doctrinal que emprendió en 2004 con EpC. De hecho, el fallo del TS contiene elementos que podrían ayudar a diluir aún más la agresividad laicista que contenía el proyecto original del Ejecutivo socialista, que ha rebajado considerablemente en estos cinco años las pretensiones iniciales de imponer a cal y canto su ideología.

No cabe ninguna duda de que la decisión del Supremo ‘salva’ a EpC de la objeción de los padres. Pero no es menos cierto que la sentencia no les niega su derecho a objetar ante los contenidos, sino que precisa que no hay motivo para objetar los decretos examinados. Es por eso que los magistrados dejan una vía abierta a los progenitores, al contemplar algunas recomendaciones sobre los contenidos de EpC, o sea sobre los libros, para impedir que contengan consideraciones morales que puedan ser objeto de polémica o que atenten contra los derechos de los padres. A nadie se le escapa que el hecho de incluir recomendaciones en el fallo viene a significar que el Supremo reconoce que se pueden vulnerar los derechos paternos.

No está claro aún cuál será el alcance de los criterios o recomendaciones del TS; por tanto, habrá que esperar al texto definitivo de la sentencia para ver las opciones de presentar recurso que tendrán los padres ante determinados contenidos. El punto de partida: laicismo puro y duro En cualquier caso, si comparamos el proyecto original con el que arrancó Educación para la Ciudadanía en 2004 con las posibilidades que sugiere la sentencia del Supremo, ante los contenidos de EpC, no está tan claro que el Ejecutivo de Zapatero haya obtenido una clara victoria en base a sus pretensiones iniciales. Para hacernos una idea de por dónde iban los tiros del PSOE en 2004, basta con echar un vistazo a los textos que elaboraban las dos instituciones de reconocido activismo laicista a las que se encargó la propuesta inicial, la Fundación CIVES, cuyo presidente es el socialista Victorino Mayoral, y la Cátedra de Laicidad y Libertades Públicas de la Universidad Carlos III de Madrid, cuyo rector era entonces el también socialista Gregorio Peces Barba.

La propuesta de estas dos instituciones contenía ‘perlas’ como éstas: – “La escuela pública es la única con legitimidad y con mecanismos de neutralidad y de garantías para aceptar el pluralismo moral, cultural y religioso que se deriva del hecho multicultural”. – La palabra ‘Dios’ carece de significación real, es una voz sin sentido que no afecta para nada a la vida de la mayoría de los ciudadanos en nuestra sociedad
Reciententr me han comentado que en uno de los textos de la asignatura de ciudadanía se estudiaba el tema de la demagogia y. Curiosamente se colocaba como pie de foto una imagen de RJoi
Diganme si nos tendenciosa dicha asignatura

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s