Festividades de navidad y año nuevo

NAVIDAD CONSUMISTA
Todo sistema, por muy duro e inhumano que sea, necesita ofrecer rostros atractivos, espacios consoladores, desahogos estéticos-emocionales. Algo de esto tienen nuestras navidades. No decimos la Navidad, que evidentemente es otra cosa: misterio de cercanía e inequívoca señal del amor de Dios. En la Navidad los creyentes celebramos el nacimiento del Hijo de Dios que quiso ser uno de nosotros para mostrarnos con su palabra y con su vida que el mejor camino para nuestro mundo es la fraternidad y la igualdad que nacen del amor y de la justicia como fuentes de donde brota la paz estable y duradera.
Las blancas y dulces navidades, las tiernas y emotivas celebraciones navideñas, las gozosas y costosas fiestas en torno al portal de Belén bien poco tienen que ver con el originario Mensaje:
Cristo nace pobre, nuestro sistema estimula a ser ricos;
Cristo nace para crear solidaridad, nuestro sistema engendra rivalidad;
Belén iguala y dignifica a todos, el sistema selecciona a los mejores.

  • La conclusión es que nuestro sistema capitalista-consumista está en el polo opuesto de lo que significa la Navidad y que no hay posible entendimiento.
  • No hemos llegado a un equilibrio. Por un lado las navidades comen el terreno a la navidad. Los grandes almacenes se preparan con más tiempo para sus celebreaciones que los mismos cristianos que tenemos ya de por sí un tiempo de preparación bastante largo. Pero los “negocios” nos adelantan en la preparación.
Anuncios

Los comentarios están cerrados.