Ancianidad

¿Estás viviendo? ¿O sólo estas existiendo? ¿Le estas dando sentido a esta vida? ¿De qué forma te aproximaste el día de hoy a tus sueños, a tus metas? ¿Sientes que algo cambió el día de hoy con lo que hiciste en el día? ¿O tu situación está exactamente igual que ayer? Tu situación no cambiará si tú no haces nada o simplemente sigues haciendo lo mismo. Si quieres lograr lo que aún no has alcanzado debes hacer lo que aún no has intentado.”

Desconocido

Varias veces he podido caer en la equivocacion de equiparar la anciandidad con la inutilidad. He vivido mucho tiempo con personas mayores, y pudeo asegurar que ha sido para mi una experiencia muy enriquecedora, más que cuando he vivido con personas menores. En este sentido he tenido más enriquecimiento, he vivido la experiencia de compartir con ellos como una posibilidad de llegar a conocer mas sus condicionamientos, sus recelos, sus sensaciones de frustración, en definitiva, su vivir un poco quemados, porque han experimentado que todo lo que han vivido no siempre ha sido plenificante, ni tampoco gratificante.

Pero, quien dijo que la vida fuera algo fácil. Quien dijo que lo que vivimos fuera algo cómodo y placentero?¿

El hombre se encuentra tanto en si mismo como en los demás con elementos que le agradan y con otros que le desagradan. Segun sean estos el hombre establece dos tipos de relación; de adhesion o de rechazo. Ante las cosas agradables le nace el deseo de adhesión de posesión, tendiendo hacia ellas un puente de energías adhesivas, y así se produce una apropiacion o asimiento mediante los deseos.

A este nivel nace una de las fuentes principales del sufrimiento humano y tambien una de las claves de liberación. Se trata de asirse o desasirse. Podemos asir las riendas de un caballo o el volante de un automovil, en tales casos asismos con las manos , pero tambien podemos asirnos a la idea, a un proyecto, a una persona o a nosotros mismos, y en estos casos, nos asimos con las energías mentales y afectivas.

Podemos utilizar los verbos apropiarse , adherirse y otros. En efecto, el hombre puede establecer un vínculo afectivo de apropiación con personas o cosas en diferentes situaciones y en diferentes grados, enganchándose hoy al prestigio, mañana a la belleza, al día siguiente al exito Hoy desea que el proyecto tenga un éxito pleno, que aquella persona acepte su opinion, que fulano fracase en sus planes, que aquel desaparezca, que Oriente pierda, que occidente gane, que su equipo salga campeón, que a los secuestradores los condenen a cadena perpetua, que mengano pierda, conquistar el afecto de aquella persona, que nos llueva, que mañana salga el sol, que el amigo triunfe, que el enemigo fracase, que la madre sane, que el amigo no enferme….

Todos los acontecimientos transmitidos por los medios de comunicacion los rechaza airadamente o se adhiere a ellos ardientemente, según sean sus intereses Así vive el propietario , sujeto a todo con lazos ardientes, lazos que se convierten en cadenas y como consecuencia, su vida se transforma en una carcel de la noche a la mañana.

Ahora bien, cuando el hombre no puede obtener el objeto deseado, o percibe que eventuales competidores o usurpadores pueden disputarle la presa, descienden sobre el las tinieblas del temor. Y el temor es un detonante que desencadena una energia “defensivo-ofensiva” para la conquista o la defensa de algo. Por eso, el temor es guerra.

Y sucede algo inaudito: cualquier cosa , persona o situacion a la que se adhiere el ser humano posesivamente, se le transforma en dueña y señora, es decir, el propietario queda atrapado y dominado por el objeto deseado o poseido. Se puede decir que el que cree es dueño de lo poseido, no se da cuenta de que pasa a ser poseido por lo que cree poseer.

 

Un hombe asido a muchas situaciones, personas o cosas, vive entre delirios, minimiza o sobrevalora los acontecimientos y las cosas de acuerdo con sus deseos y temores. No ve las cosas como son sino que las reviste de sus pensamientos, y lasa ve a la luz de sus ficciones. -este hombre es un enajenado de la realidad y por eso, su vida es una existencia fragmentaria, ansiosa o infeliz.

Esta efectivamente aferrado a un partido político o a aquel campeón de tenis o aquel jugador o equipo de futbol. Cuando pierde, el hombre asido a estos elementos, sufre un verdadero desgarro. Deseó apasionadamente que su patria ganara la contienda, que su negocio alcanzara el éxito total, pero como no ha sucedido así , el hombre queda vacío.

Experimenta la derrota, como si fuera el el derrotado.

Estuvo agradable aquella fiesta— pero ya se acabó; fue tan radiante y bella la juventud, …. pero se fue; Aquella figura de la que presumía poco a poco se fue marchitanto con el paso de los años… en fin, la pasion, tantas satisfacciones están ya en los ultimos tramos…

Para el hombre asido cada momento se convierte en una dolorosa despedida. Desasirse es, pues una de las grandes claves de la liberación. Desasirse de aquellos brazos que nos aprisionan que eran los brazos opresores de los deseos mediante los cuales las personas se amarran a cosas, acontecimientos , individuos; el desasido , en cierto modo se retira , corta aquel lazo con que vincula su pensamiento y afecto a los objetos, hechos o personas percibidos por los sentidos. Por este camino adquiere la libertad frente al mundo exterior.

Como resultado de este desasimiento, el hombre desprendido no se siente turbado por la percepción de las cosas que están sucediendo , han sucedido o sucederán y así paulatinamente , el desasido se va instalando en la region de la serenidad.

Para que un buque mercante amarrado o un dique pueda surcar los mares necesita soltar previamente las maromas; para que el hombre pueda navegar por los mares de la libertad necesita soltar los deseos apropiadores.

Hay que luchar con pasion en la vida, es verdad, con pasíon si, pero tambien con paz, sin esclavitudes no ansiedades sin permitir que las cosas me dominen ni me esclavicen.

Cuando el hombre suelta las amarras apropiadoras, Cuando se desprende realmente de tantas cosas que le suceden , es entonces cuando las facultades mentales comienzan a funcionar apaciblemente , sin inquietudes.

En este caso la actividad exterior de este hombre no se altera, lo que sí cambia es el tono interior; el desasido actua con mayor acierto en sus negocios, ve las cosas con mayor objetividad lucha en la vida con tanta pasion como antes, pero sin turbarse ni quemar energías. Los hechos y las cosas no lo asustan ni lo dominan instintivamente. El hombre , ahora, es un señor , dueño de sí y de cuanto lo rodea.

Desasirse significa por tanto, y equivale a tratarse a si mismo y al mundo con una actitud apreciativa y reverente. No malgastes energías, avanza hacia la seguridad interior y a la ausencia de temor, camina sin cesar desde la servidumbre hacia la libertad que te espera. Y libertad significa dar curso libre a todos los impulsos creadores y benevolos que yacen en el fondo de cada hombre

 

 

(El Arte de ser feliz. Ignacio Larrañaga “Orientacione prácticas para recuperar la paz interior, el sentido de la vida y la alegría de vivir. ” págnias 89-92.)

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