Para ser un pequeño burgues

Por Facundo Cabral

Para ser un pequeño burgués,
ciertamente hay que estar preparado.
Aprender un poquito de inglés
y modales de superdotado.
Por aquello de ser o no ser,
es preciso tender muchas redes,
habitar un coqueto chalé
y soñar con tener un Mercedes.
La mujer de un pequeño burgués,
deberá procurarse un amante
y vencer po detrás el “”stress””
que el marido le da por delante.
La mujer de un pequeño burgués,
la mujer de un pequeño burgués.

II
Para ser un pequeño burgués,
hay que andar siempre bien arropado;
secretaria, chófer y “”valet””
y un despacho muy bien decorado.
Liberal, por supuesto, ha de ser,
aunque el cuerpo le pida otra cosa
y si acaso dejar entrever
una leve tendencia izquierdosa.
Con los tiempos tendrá que aprender
a cambiar sin temor de camisa
y estarán, como tiene que ser,
estudiando sus hijos en Suiza.
Con los tiempos tendrá que aprender,
para ser un pequeño burgués.

III
Para ser un pequeño burgués
hay que estar, casi siempre, reunido:
“Dígale que me llame después”
y después: “”el señor ya se ha ido””.
El cinismo al más alto nivel,
suele dar sensación de solvencia,
lo que hará que se lleve muy bien
con las damas de beneficencia.
En resumen, se debe tener
vocación, ambición y paciencia
para ser un pequeño burgués.
Yo lo sé, por mi propia experiencia;
aprendí lo que tengo que hacer
para ser un pequeño burgués.

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