Aprobadas las lecturas para la Beatificacion de los mártires de Laos

Le 17 octobre 2016, la Congrégation pour le Culte divin et la Discipline des Sacrements a approuvé les textes liturgiques pour la célébration des Martyrs du Laos. Le 16 décembre a été choisi comme date de la fête du Bienheureux Joseph Tien et de ses compagnons, martyrs. Cette date coïncide avec l’anniversaire du martyre du Bienheureux Jean WAUTHIER. (On peut trouver ces textes sur le site web des Missionnaires Oblats de Marie Immaculée: www.omiworld.org)

 

El 17 de octubre de 2016, la Congregacion para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, aprobó los textos liturgicos para la Celebracion de los martires de Laos que tendrá lugar el 16 de diciembre. Este dia ha sido elegido como el día de la fiesta del Bienaventurado Joseph Tien y compañeros, martires. Cada año coincidirá con el aniversario del martirio del beato Jean Wauthier.

Es llamativo tambien que dicha fiesta coincidirá con unos dias de diferencia con la celebracion de los mártires beatos de España, ocurrida en 1936 durante la guerra que enfrentó a hermanos y ciudadanos.

Dichos acontecimientos marcan muy claramente una efemeride que nos debe llenar de orgullo y agradecimiento. Los verdugos no tienen nombre, sus nombres permanecen en el olvido, en la noche de los tiempos. Las víctimas tienen un lugar destacado en nuestros corazones. No se olvidará nunca su historia , su vida, y tampoco olvidaremos nunca su muerte, las circunstancias de la misma y sobre todo el testimonio que con su vida y su sangre dieron de la fe.

A menudo, cuando se esta en medio de una tarea desagradable, la gente suele decir: “Esto es un martirio”. Pareciera que las imágenes de los primeros cristianos que son decapitados o colgados por prevalecer en su fe muestran el martirio como sólo sufrimiento. Sin embargo, martirio no sólo implica sufrimiento, sino virtud y alegría, pues es un testimonio de fidelidad en la vida y acciones de Cristo.

Ellos dieron la vida por Cristo. Entregaron su vida para dar testimonio de la fe. Primero fueron mártires de la caridad, llevando a cabo la mision que se les cncomendo: llevar el evangelio a los más necesitados. Pero esto no se puede hacer inmunes a las criticas, a las persecuciones, a las torturas, a los apresamientos, a los desprecios y la burla generalizada. La consecuencia de entregarse a los demás se ve recompensada. El sufrimiento cobra un sentido nuevo. El sufrimiento se acaba, pero al que sufre por Cristo y su Evangelio, les espera una vida que no acaba, una vida que es alegría y virtud, una vida que es el culmen de la fidelidad en la vida y la obra de Cristo .

El sentido substancial de la palabra “mártir” se aclara si lo analizamos desde una postura etimológica. En lengua griega, “mártyras” significa testigo. Es así que quien muere martirizado es un testigo de la fe puesta en las enseñanzas de Cristo. El mártir da testimonio de Cristo, de su vida, de sus acciones y del valor del seguimiento de sus enseñanzas, pues ha preferido la muerte a renunciar a ellas. Podríamos decir que el mártir sella su testimonio con su sangre, tal como lo hizo Cristo. En este sentido, el mártir está unido con Cristo en la caridad. La caridad, entendida como entrega de uno mismo. sacrificio en favor de los demás. Segun el Catecismo de la Iglesia , martir es el que da testimonio.

El Catecismo de la Iglesia Católica ( No. 2473) indica que el martirio es el supremo testimonio de la verdad en la fe; designa un testimonio que llega hasta la muerte. El mártir da testimonio de la verdad de la fe y de la doctrina cristiana.

Los mártires prefieren dar su vida que renegar de la fe. Con esto, muestran su compromiso de fe con la verdad. Ante el hecho de que los mártires den su vida por permanecer firmes en su fe, puede surgir la siguiente pregunta: ¿dando la vida se demuestra suficientemente la verdad de las creencias?

Los mártires conservan firme su fe, la cual sólo se preserva como tal si se fundamenta en la verdad.Es así que los mártires mueren con una máxima certeza, por lo tanto, son testigos de la verdad. Pero debemos señalar que no de cualquier verdad, como la propia de las matemáticas o las ciencias, sino la verdad de la fe que ha sido tomada de la autoridad de Cristo. Santo Tomás de Aquino (Summa Theologiae II-II q. 124, a. 5) puntualiza que los mártires son testigos de la verdad que se ajusta a la piedad (Tit 1,1), que se nos manifiesta por Cristo.

El martirio implica un seguimiento de las enseñanzas cristianas hasta el punto de la muerte. Por lo que el mártir participa de la vida y de la muerte de Cristo. Así como Cristo se entregó como testimonio del amor del Padre, el mártir imita a Cristo y se entrega, en caridad, como testigo de Cristo. En esta participación del testimonio y del sufrimiento, el cristiano se une de una manera óptima a Cristo.

Imagenes de los Martires de Laos

Asi comenzaba la homilia el Card Amato, enviado del Papa en la Beatificacion de los mártires de la fe, los misioneros oblatos de María Inmaculada:

“Queremos recordar los nombres de los Religiosos Oblatos, porque la Iglesia ama y honra a estos hijos suyos, considerándolos testigos preciosos de la bondad en la existencia humana, que responde a, la crueldad de los perseguidores y de los verdugos con la mansedumbre y la valentía de los hombres fuertes. Sin armas y con la fuerza irresistible de la fe en Dios, ellos han vencido el mal, dejándonos una preciosa herencia de bien. Los verdugos han sido olvidados, sus víctima inocentes son recordadas y celebradas.”

Estas palabras nos llenan de esperanza. “Vuestros nombres, dijo el Señor, están inscritos en el cielo.”

 

 

 

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