Mensaje del Papa Francisco en el día de Pentecostés.

Durante la Misa del Domingo de Pentecostés, celebrada este 20 de mayo en la Basílica de San Pedro del Vaticano, el Papa Francisco animó a confiar en el Espíritu Santo a aquellos que sienten sus corazones cerrados por el miedo.

El Pontífice comparó el Espíritu Santo con un viento fuerte que “entra en las situaciones y las transforma, cambia los corazones y camba los acontecimientos”.

El Santo Padre explicó que “el Espíritu libera los corazones cerrados por el miedo. Vence las resistencias. A quien se conforma con medias tintas, le ofrece ímpetus de entrega. Ensancha los corazones estrechos. Anima a servir a quien se apoltrona en la comodidad. Hace caminar al que se cree que ya ha llegado. Hace soñar al que cae en tibieza. He aquí el cambio del corazón”.

Frente a aquellos que “prometen períodos de cambio, nuevos comienzos, renovaciones portentosas”, la experiencia enseña que “ningún esfuerzo terreno por cambiar las cosas satisface plenamente el corazón del hombre”.

El miedo paraliza, y salir del miedo es obra del Espiritu. Cuando los discípulos estaban reunidos con las puertas cerradas por miedo a los judíos, Jesús se presenta en medio de ellos para arrancarles el miedo. Les transmite paz a los discípulos que sienten que el viento impetuoso arremete contra la barca, en medio del mar de Galilea. Arranca el miedo en todos nosotros que vemos cómo la barca de Pedro se va poco a poco viendo agitada por las impetuosas tormentas que la asolan. A veces parece que la barca ha perdido el timón, y que es zarandeada por todo tipo de inclemencias.

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