Camina siempre adelante

CAMINA SIEMPRE ADELANTE

“Cuando le dije a mi padre
que me iba a echar a volar,
que ya tenía mis alas
y abandonaba el hogar.

Se puso serio y me dijo:
“”A mí me ha pasado igual,
también me fui de casa
cuando tenía tu edad.””

“”En cuanto llama la vida
los hijos siempre se van;
te está esperando el camino
y no le gusta esperar””.

“”Camina siempre adelante
tirando bien de la rienda,
mas nunca ofendas a nadie
para que nadie te ofenda””.

“”Camina siempre adelante
y ve marcando tu senda,
cuanto mejor trigo siembres
mejor será la molienda””.

“”No has de confiar en la piedra
con la que te puedas topar,
apártala del camino
por los que vienen detrás””.

“”Cuando te falte un amigo
o un perro con quien hablar,
mira hacia dentro y contigo
has de poder conversar””.

“”Camina siempre adelante
pensando que hay un mañana,
no te permitas perderlo
porque está buena la cama””.

“”Camina siempre adelante
no te derrumbes por nada
y extiende abierta tu mano
para quien quiera escucharla…””.

Cuando le dije a mi padre
que me iba a echar a volar,
se me nublaron los ojos
y me marché del hogar.

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Para ser un pequeño burgues

Por Facundo Cabral

Para ser un pequeño burgués,
ciertamente hay que estar preparado.
Aprender un poquito de inglés
y modales de superdotado.
Por aquello de ser o no ser,
es preciso tender muchas redes,
habitar un coqueto chalé
y soñar con tener un Mercedes.
La mujer de un pequeño burgués,
deberá procurarse un amante
y vencer po detrás el “”stress””
que el marido le da por delante.
La mujer de un pequeño burgués,
la mujer de un pequeño burgués.

II
Para ser un pequeño burgués,
hay que andar siempre bien arropado;
secretaria, chófer y “”valet””
y un despacho muy bien decorado.
Liberal, por supuesto, ha de ser,
aunque el cuerpo le pida otra cosa
y si acaso dejar entrever
una leve tendencia izquierdosa.
Con los tiempos tendrá que aprender
a cambiar sin temor de camisa
y estarán, como tiene que ser,
estudiando sus hijos en Suiza.
Con los tiempos tendrá que aprender,
para ser un pequeño burgués.

III
Para ser un pequeño burgués
hay que estar, casi siempre, reunido:
“Dígale que me llame después”
y después: “”el señor ya se ha ido””.
El cinismo al más alto nivel,
suele dar sensación de solvencia,
lo que hará que se lleve muy bien
con las damas de beneficencia.
En resumen, se debe tener
vocación, ambición y paciencia
para ser un pequeño burgués.
Yo lo sé, por mi propia experiencia;
aprendí lo que tengo que hacer
para ser un pequeño burgués.