Comentario Domingo 2do T. Adviento

Este domingo, segundo del tiempo de Adviento, Benedicto XVI presidió el rezo del Ángelus ante los fieles y peregrinos llegados a la plaza de san Pedro en el Vaticano, desde la ventana de su despacho, en el Palacio Apostólico, el Papa exhortó a preparar en la propia vida la llegada del Emmanuel, “es importante que volvamos a entrar en nosotros mismos y que hagamos una constatación sincera sobre nuestra vida”, exhortó el Pontífice.

Este periodo del año litúrgico, dijo el Santo Padre, pone de relieve a las dos figuras que tuvieron un papel preeminente en la preparación de la venida histórica del Señor Jesús: la Virgen María y san Juan Bautista.

Respecto al último, subrayó el aspecto ascético del Precursor de Cristo que se contrapone a aquellos que “están en los palacios del rey” y que “visten con lujo”.

“El estilo de Juan Bautista –dijo el Papa- debería llamar a todos los cristianos a optar por la sobriedad como estilo de vida, especialmente en preparación de la fiesta de Navidad, en la que el Señor –como diría san Pablo– `de rico que era, se hizo pobre por ustedes, para que ustedes se hicieran ricos por medio de su pobreza`”.

Por lo que se refiere a la misión de Juan, “fue un llamamiento extraordinario a la conversión: su bautismo `está vinculado a un llamamiento ardiente a una nueva forma de pensar y actuar, está vinculado sobre todo al anuncio del juicio de Dios`, dijo Benedicto XVI citando su obra Jesús de Nazaret.

Asimismo, exhortó a seguir el ejemplo de la Virgen María y confió a su intercesión el camino y el encuentro hacia “el Señor que viene, mientras proseguimos nuestro itinerario de Adviento para preparar en nuestro corazón y en nuestra vida la venida del Emmanuel, el Dios-con-nosotros”.

“¡Preparen en el desierto el camino del Señor, tracen en la estepa un sendero para nuestro Dios!”, exclamó el Santo Padre.

A los peregrinos de habla española
En su saludo en español, el Papa dijo que en este segundo domingo de Adviento, la Palabra de Dios ilumina las actitudes espirituales necesarias para recibir la venida del Señor. “Llama a la conversión total que endereza el camino extraviado. Exhorta a creer en el designio de salvación de Dios e invita a comprometerse en la construcción de su Reino”.

“Que la Virgen Madre nos obtenga de su Hijo abundantes gracias en este santo tiempo y nos ayude a ser siempre fieles en estos propósitos de vida cristiana”, concluyó.+

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Domingo V del tiempo ordinario

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Domingo V del Tiempo Ordinario (B)

Son muchos los que no encuentran respuesta al por qué de la vida; ni entienden que Dios pueda permitir el mal; ni logran dar con una razón definitiva que justifique la lucha sin deserción y hasta el final. En estos domingos del Tiempo Ordinario los cristianos no celebramos un acontecimiento o misterio particular de la vida de Cristo, sino justo su comportamiento habitual para ayudarnos a acometer con sentido y serena fidelidad nuestra vida cotidiana. Volvemos así, de domingo en domingo, a la escuela del Maestro para redescubrir en su palabra y en su conducta las elecciones fundamentales que dan verdadero y definitivo sentido a la vida: la revelación cada vez más sorprendente en Él del Dios que libera y salva. En esta consecuencia de su seguimiento nos quiere instruir hoy, con su mismo ejemplo, el Señor.

En la primera Lectura escuchamos la descripción patética de la vida que nos hace Job, como la de tantos otros que no ven el sentido de sus vidas ni el resultado de las fatigas que tuvieron que soportar. Por eso, la compara a la del jornalero que briega con la tierra «suspirando por el momento de sentarse a la sombra» o «aguardando el salario al anochecer», para volver de nuevo al trabajo desde el amanecer. Y así, termina por decir: «mis días corren más que la lanzadera», que va y viene hasta que se le termina el hilo; «un soplo que se agota sin dicha más por ver». A la vista de esta situación desesperada de la vida del hombre, el Salmo responde desde la salud que espera de Dios: «Alabad al Señor, que sana los corazones quebrantados». Justo porque el Evangelio nos viene hoy a confirmar cómo es de esta condición trágica e inconsistente de la existencia humana de la que, como médico, viene a sanarnos el Señor. Si sólo hombres eran los encargados del servicio sinagogal, en la casa era la mujer quien llevaba el servicio de la comida festiva a que el sábado daba lugar. Y justo ese en que es Jesús quien se dirige con sus discípulos a casa de Pedro para comer, su suegra está en cama con fiebre y no los puede atender. Jesús, entonces, simplemente «se acercó, la cogió de la mano y la levantó». El mismo verbo con el que se expresará su Resurrección y el mismo gesto con el que despertó de la muerte a la niña de 12 años por la que se le rogó. Fue así como disipó la fiebre que tenía postrada a la suegra de Pedro y «se puso a servirles». Toda una imagen con la que el Evangelio de hoy nos expresa que es con su Resurrección como Cristo sana la inconsistencia de nuestra vida y naturaleza, levantándonos a la esperanza que le da sentido y fortaleza para gastarla en «servir al Señor». Por eso el evangelista nos informa cómo siguió sanando a todos los enfermos que le presentaron, justo «al ponerse el sol»: es decir, cuando acabado el sábado comenzaba ya el domingo, como presagio del día en que venció para siempre el mal y la muerte resucitando. Fue el resultado de hacer de su vida el cumplimiento de lo que el Padre en cada momento quisiese. Por eso se retira después en oración para no dejarse llevar por otro espíritu ni tentación engañosa como la del éxito popular, que tanto entusiasma a Pedro y viene a buscarlo… Es Pablo en la segunda Lectura quien hoy nos sirve de réplica y ejemplo. También él ha hecho de su vida el cumplimiento de una misión encomendada por el Resucitado: el anuncio del Evangelio que abre a la única esperanza que da sentido definitivo a la vida humana, sin pretender a cambio sino el gozo mismo de poderlo comunicar.

Utilidades de programas

Posiblemente alguna vez has sentido la necesidad de acceder a una pagina donde puedas encontrar ciertos programas de informatica, que por lo que sea no puedes comprarlos. Aqui tienes un enlace que te hace ese trabajo. Son programas de informatica utiles para realizar todo tipo de trabajo en tu computador.

Uno de ellos es Zoho. es una utilidad online que te posibilita la creacion de articulos online que luego puedes exportarlos, mandarlos por correo electronico estes donde estes porque tiene una utilidad de correo electronico muy util; puedes importar documentos que has ido realizando desde tu ordenador, así como confeccionar otros tipos de documentos. Incluidas presentaciones, pagianas web etc.

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Me había propuesto …

La verdad, me había propuesto realizar una actualización de mi Blog todos los días o cuanto menos todas las semanas. Este propósito puede ser que haya quedado en el vacío, pero no, estoy interesado en realizar una página diaria para estar actualizado.
Hoy puedo decir que lo que mas me ha impactado ha sido el fallo del Tribunal constitucional de mi país sobre una asignatura que hace tiempo ha creado un debate en la población , especialmente entre personas que en otros tiempos contaron con un privilegio y que ahora no disfrutan del mismo. Me refiero a la asignatura de Educacion para la ciudadanía que el gobierno actualmente en el poder se empeña en querer colocar como una asignatura que “desbanque y desvirtúe” la religion en nuestros niños y nuestros jóvenes. Hay que decir que honor a la verdad que las personas inquietas en evitar que un gobierno haga gala de imponer la ideología a una sociedad, se empeñan día a día en contrarrestar esa influencia en un ambito del que ellos se ven por otro lado desbancados.
Hoy nos hemos levantado con el fallo del Tribunal Constitucional, en el que se establece que la Asignatura de Educacion para la ciudadanía tiene que ser impartida sin que haya la posibilidad de realizar objecion de conciencia contra la misma. Esta objecion de conciencia que ha sido en otro tiempo la unica arma que tenían quienes no querían aceptar la Ideologízacion por parte de un partido político especificamente ahora en el poder.
Esto es algo triste en un estado que se llama de derecho, donde el derecho a objetar parece por tanto ser vetado por un poder que si no fuera por lo que representa y por el respeto que se merece , habría que considerar “mercenario” de un poder político que quiere imponer la ideología dominante.
Hoy por tanto me siento un poco triste. La verdad.

Unido a esta noticia podemos decir que otras noticias han carecido de importancia. Todos los días hay algo que quiero tambien señalar como positivo. Me refiero a la vida de comunidad que siempre depara para mi multitud de momentos enriquecedores. Uno de ellos ha sido cómo una persona que se encuentra en la comunidad ha sido generoso ofreciendo su tiempo, su servicio par atender la portería habiendo tenido yo una dificultad porque coincidía con la catequesis y tenía reunion de los padres.
Ha sido maravilloso porque esta persona podría haberse negado o simplemente decir que no estaba dispuesto a realizar este cometido dado que su salud tampoco es para tirar cohetes. Pero es admirable que lo hiciera. Ha sido un detallazo. Digno de elogio.

Meditacion del padre General para Febrero

Mensaje del Padre General para 17 de febrero

“Pues así me ha hablado el Señor:
Anda coloca un centinela para que comunique lo que vea.” (Is. 21.6)

Este 17 de febrero, los Misioneros Oblatos de María Inmaculada celebramos el 183º aniversario y justo comenzamos a prepararnos para nuestro 35º Capítulo general. ¿Sería un buen momento para poner a un centinela, quien nos diga lo que la historia trae consigo actualmente? O deberíamos quizá tomar este papel nosotros mismos. “El vigilante exclama: En lo alto de la torre, mi Señor, estoy de pie todo el día… permanezco alerta toda la noche.” (Is.21, 8)

Para ilustrar esta víspera, les plantearía dos cuestiones relativas a la vida religiosa en la Iglesia y por lo tanto, también en casa. ¿Cuál es la situación de la vida religiosa actual? ¿Y, cómo se la debe abordar en el futuro? Buscar respuestas a estas dos cuestiones podría ser una etapa en nuestro itinerario hacia el Capítulo de 2010.

1) La situación de la vida religiosa en la Iglesia de hoy. Los Oblatos, somos una de las numerosas Congregaciones fundadas inmediatamente después de la Revolución francesa, así como también otros Institutos de vida consagrada, fundados antes o después de nosotros. Mientras que la mayoría de estas fundaciones desapareció durante la historia, unas cuatrocientas órdenes masculinas y mil trescientas femeninas siguen existiendo hoy, no contando sino las de derecho pontificio. Hay alrededor de un millón de religiosos/religiosas en la Iglesia. Cuando el Dicasterio romano para la vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica ha celebrado los cien años, en noviembre pasado, el historiador Andrea Riccardi, fundador de la comunidad laica de Sant’ Egidio,[1] dio una conferencia sobre el pasado y el futuro de la vida religiosa. Escuchar a alguien del exterior que nos hablaba fue totalmente luminoso.

Riccardi, en primer lugar, describió el tiempo del florecimiento extraordinario de la vida religiosa, que ha durado ciento cincuenta años aproximadamente, y que culmina en los años sesenta. La imagen pública de la Iglesia Católica, como se presenta hoy, fue labrada en gran parte por los religiosos; es incluso verdadero decir que la Iglesia, en su extensión mundial actual, está de sobra endeudada con las congregaciones religiosas misioneras. Riccardi observaba que, cuando algunos Gobiernos hostiles querían limitar la influencia de la Iglesia, a menudo han comenzado por ir contra los religiosos.

Prosiguió, tomando nota de la disminución numérica debida a la crisis que ya comenzó en tiempos de Pío XII. En cuanto al futuro, veía que en Occidente la disminución continuaría, mientras que en otras partes hay un progreso. Pero incluso en Occidente, la vida religiosa no desaparecerá. Riccardi destacaba que no deberíamos decir que no habrá futuro, no solo para los movimientos eclesiales, o aun para el laicado; son que la vida religiosa deberá siempre cumplir su misión.

Nuestro orador terminaba su conferencia reafirmando sus convicciones que, para los religiosos, la oportunidad se encuentra del lado profético; eso supone tener una posición crítica ante las culturas, en medio de las cuales vivimos e indicar maneras alternativas de vivir. Tenía en cuenta también que los religiosos, con su experiencia internacional, se encuentran favorecidos actualmente ahí donde, para mejor o peor, la globalización y la interdependencia se refuerzan cada día.

2.) Encuentro que este análisis describe muy bien el momento presente de la vida religiosa y también lo que los Oblatos vivimos mientras que nos preparamos a celebrar este 17 de febrero de 2009. Pasemos ahora a la segunda pregunta que mencionábamos: ¿cómo debemos entrar en el futuro?

El tema de trabajo del futuro Capítulo es la conversión. A mi modo de ver, sería falso interpretar este tema como si, a partir de ahora deberíamos volvernos hacia lo interior, intentando ignorar en la medida de lo posible el contexto descrito mas arriba. ¡Creo que eso sería un gran error! Según el Evangelio de Marcos, Jesús comienza su Ministerio por un llamado a la conversión; literalmente un cambio de mentalidad (“metanoia” en griego); y la llamamiento a la fe, pero esta llamada está vinculada a una interpretación del momento histórico (“kairos”) lo que le lleva a decir: ¡El Reino de Dios está muy cercano! El texto citado dice: “Ha llegado el tiempo. El Reino de Dios esta cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio.” (Mc 1:15)[2]

Si seguimos el Evangelio, es bastante claro que nuestra conversión recibirá su fuerza de una lectura adecuada de las señales de los tiempos. Basta con observar el Prólogo de nuestras Constituciones para concluir que el Papa León XII aprobó la Congregación de San Eugenio, el 17 de febrero de 1826, porque ofrecía una lectura encendida de las señales de los tiempos, en un momento en que la Iglesia y la sociedad atravesaban por una crisis. Los primeros Oblatos eran personas que habían pasado por una conversión vinculada a una verdadera comprensión de este momento histórico y turbulento.

Desde entonces, la historia ha avanzado. Año tras año. La lentitud de su paso, corre el riesgo de ocultarnos los cambios; el peligro es adormecernos y levantarnos atrasados. Sin embargo, hoy debería ser fácil ver que vivimos un momento de gran transición. ¡Afinemos pues nuestra mirada! “Pues así me ha hablado el Señor: Anda coloca un centinela para que comunique lo que vea.” (Is 21:6) La nueva visión no se encontrará, ni jugando con la seguridad, ni haciendo siempre las mismas cosas antiguas, ni en innovaciones que signifiquen renunciar a nuestra identidad; la nueva visión se encontrará en la lectura clara de nuestro presente viviendo al mismo tiempo la conversión que de él se deriva. El presente era patente en tiempo de Isaías, la caída de Babilonia (Is 21:9: “Cayó, cayó Babilonia y todas las estatuas de sus dioses están en el suelo, rotas.”). En el tiempo de los Evangelios, el presente era la proximidad del Reino de Dios. ¿Qué nombre daremos a la era actual? ¡Nos convertimos en vigilantes, decimos lo que vemos! Sólo el claro reconocimiento del tiempo presente puede comprometernos en una conversión personal y comunitaria, que nos estimulará a un celo profético y a ser un misionero nuevo. Somos enviados como profetas en este mundo, un mundo amado por Dios pero que tiene grandes maneras alternativas que vivir.

Les deseo a todos un alegre 17 de febrero, en este 2009º, año de la Redención, mientras que preparamos nuestro 35º Capítulo general.

En Cristo y María Inmaculada

P. Wilhelm Steckling, OMI
Superior general

La sentencia sobre la Asignatura Educación para la ciudadanía

Pese a la sentencia, el Gobierno ha perdido gran parte de la batalla doctrinal que emprendió con EpC Las recomendaciones del fallo del Supremo podrían diluir aún más la agresividad laicista que contenía en sus inicios Educación para la Ciudadanía El Gobierno presume de haber ganado la guerra que inició con la imposición de Educación para la Ciudadanía (EpC).

Sin embargo, tras la sentencia del Tribunal Supremo (TS), se puede afirmar que Zapatero ha perdido una gran parte de la batalla doctrinal que emprendió en 2004 con EpC. De hecho, el fallo del TS contiene elementos que podrían ayudar a diluir aún más la agresividad laicista que contenía el proyecto original del Ejecutivo socialista, que ha rebajado considerablemente en estos cinco años las pretensiones iniciales de imponer a cal y canto su ideología.

No cabe ninguna duda de que la decisión del Supremo ‘salva’ a EpC de la objeción de los padres. Pero no es menos cierto que la sentencia no les niega su derecho a objetar ante los contenidos, sino que precisa que no hay motivo para objetar los decretos examinados. Es por eso que los magistrados dejan una vía abierta a los progenitores, al contemplar algunas recomendaciones sobre los contenidos de EpC, o sea sobre los libros, para impedir que contengan consideraciones morales que puedan ser objeto de polémica o que atenten contra los derechos de los padres. A nadie se le escapa que el hecho de incluir recomendaciones en el fallo viene a significar que el Supremo reconoce que se pueden vulnerar los derechos paternos.

No está claro aún cuál será el alcance de los criterios o recomendaciones del TS; por tanto, habrá que esperar al texto definitivo de la sentencia para ver las opciones de presentar recurso que tendrán los padres ante determinados contenidos. El punto de partida: laicismo puro y duro En cualquier caso, si comparamos el proyecto original con el que arrancó Educación para la Ciudadanía en 2004 con las posibilidades que sugiere la sentencia del Supremo, ante los contenidos de EpC, no está tan claro que el Ejecutivo de Zapatero haya obtenido una clara victoria en base a sus pretensiones iniciales. Para hacernos una idea de por dónde iban los tiros del PSOE en 2004, basta con echar un vistazo a los textos que elaboraban las dos instituciones de reconocido activismo laicista a las que se encargó la propuesta inicial, la Fundación CIVES, cuyo presidente es el socialista Victorino Mayoral, y la Cátedra de Laicidad y Libertades Públicas de la Universidad Carlos III de Madrid, cuyo rector era entonces el también socialista Gregorio Peces Barba.

La propuesta de estas dos instituciones contenía ‘perlas’ como éstas: – “La escuela pública es la única con legitimidad y con mecanismos de neutralidad y de garantías para aceptar el pluralismo moral, cultural y religioso que se deriva del hecho multicultural”. – La palabra ‘Dios’ carece de significación real, es una voz sin sentido que no afecta para nada a la vida de la mayoría de los ciudadanos en nuestra sociedad
Reciententr me han comentado que en uno de los textos de la asignatura de ciudadanía se estudiaba el tema de la demagogia y. Curiosamente se colocaba como pie de foto una imagen de RJoi
Diganme si nos tendenciosa dicha asignatura

Nuestros difuntos mes de Enero

3. P. Ignacio Escanciano Fernández – Madrid

5. P. Amores y Carbonell- Paris

6. Esc .Alfonso Castillo – D.Marina

7. Hno Gregorio Gómez -Las Arenas

11. P. LEO DECHATELLETS – Ottawa

11. P. Pedro Luis Baquera- Madrid

18. Hno Pedro Fraile – Roma

28. P. A. Labillardiere – Lyon

30. P. Galo Fernández – Luarca

CUMPLEAÑOS MES DE ENERO Y HONOMÁSTICAS

6. Gaspar Alonso Diez

18. Patricio Domínguez

20.Eutimio González Alvarez

20. Sebastián Madinabeitia

25. Pablo Fernández Fernández

29. Francisco Martín Rodríguez

30. Juan Manuel Alvarez

Un periodista español a los altares: Lolo

Un periodista español a los altares

Por Manuel Robles (17 de Diciembre, 2008)

Manuel Lozano Garrido ,”Lolo”, periodista español, fallecido en 1971, será beatificado en los próximos meses, según han podido conocer fuentes de EL IMPARCIAL en el Vaticano. “Lolo”, que murió a los 51 años en Linares, fue un periodista ejemplar que vivió los últimos años de su vida en silla de ruedas, paralítico y ciego, y que a pesar de los tremendos dolores que sufrió, siguió con su trabajo periodístico con publicaciones de miles de artículos y varios libros que dictaba en magnetófono au hermana, que transcribía después.

En la reciente reunión de la Unión Internacional de Periodistas Católicos celebrada en Roma la pasada semana, se sugirió crear un premio internacional de periodismo con el nombre de “Lolo”. El proceso de beatificación va muy avanzado, pues ya han sido aprobados los milagros, y la ceremonia podría celebrarse en Linares, pues el Papa Benedicto XVI es partidario de que las beatificaciones se oficien en los lugares donde el beato tuvo en vida su principal actuación.

Hoy es noticia: el zapatazo de un dizque periodista

El zapatazo

Por Luis M. Alonso (18 de Diciembre, 2008)

El auténtico zapatazo no es el que le ha lanzado a Bush un dizque periodista aspirante a la notoriedad o a un contrato con la CNN. El zapatazo verdadero lo está lanzando el propio presidente de Estados Unidos al sentido común por agotar el margen de resistencia con los tipos, inundando el mercado de dinero gratis. El panorama que le espera a Barack Obama -supongo que la arriesgada medida la habrán tomado con el visto bueno del presidente electo- es espeluznante.

He leído que en una situación financiera tan grave lo que menos importa es la inflación, pero a mí, que de esto sé poco, no me cuadran los números. La espantosa crisis sobreviene, según parece, porque en el mercado había más dinero del que debería haber; porque ese dinero casi regalado lo ponían «generosamente» en las manos de los ciudadanos y por ello los ciudadanos gastaban más de lo que realmente podían gastar. Sin embargo, lo que se está haciendo ahora para corregir los errores es prácticamente lo mismo, incluso abaratar el dólar hasta despojarlo de valor, con el fin de alejar el fantasma de la depresión. De la misma manera que Rodríguez Zapatero está dispuesto a reventar la caja común para aliviar eventual y socorridamente la amenaza del paro.

El gran problema de esta recesión es que no sabemos qué hacer con ella. Y es probable que a estas alturas lo único posible sea sentarse a resguardo a aguantar el chaparrón, sin cometer demasiadas estupideces, hasta que amaine. Lo que se está haciendo en favor de la recuperación del crédito y la confianza no es seguro que vaya a rendir frutos de manera inmediata. Los vientos de la estafa, el calimocho financiero encubierto que ahora aflora no contribuyen, desde luego, a despejar el paisaje.

En España, además, las ratas abandonan el barco. Solbes dice que a ciertas edades hay que plantearse otras cosas que hacer en la vida. Este hombre cansado, que en la última y negra etapa del felipismo económico se ahorcaba involuntariamente con el nudo de su corbata, quiere desentenderse del presente invocando el futuro.

Ya se acerca la navidad

Un año más nos encontramos en el tiempo de Adviento. Adviento es un tiempo que la Iglesia nos regala, en el que nos invita a estar atentos, con la mirada puesta en el que ha de venir. Adviento significa Esperanza, significa Novedad,, renovación, vigilancia. Estar atentos a la voz del Señor que Llega a Regir la tierra. Regirá el Orbe con justicia y los pueblos con rectitud. Así reza un salmo caracteristico de este tiempo liturgico.

Un año mas

Con el Adviento la Iglesia abre un año nuevo. Divididos en dos tres ciclos: A B Y C

Este año de 2009 es el ciclo B

La palabra ADVIENTO es de origen latín y quiere decir VENIDA.

Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo.

En este tiempo de Adviento la comunidad eclesial, mientras se prepara para celebrar el gran misterio de la Encarnación, está invitada a redescubrir y profundizar su relación personal con Dios. La palabra latina “adventus” se refiere a la venida de Cristo y pone en primer plano el movimiento de Dios hacia la humanidad, al que cada uno está llamado a responder con la apertura, la espera, la búsqueda y la adhesión. Y al igual que Dios es soberanamente libre al revelarse y entregarse, porque sólo lo mueve el amor, también la persona humana es libre al dar su asentimiento, aunque tenga la obligación de darlo: Dios espera una respuesta de amor. Durante estos días la liturgia nos presenta como modelo perfecto de esa respuesta a la Virgen María, a quien el próximo 8 de diciembre contemplaremos en el misterio de la Inmaculada Concepción.

La Virgen, que permaneció a la escucha, siempre dispuesta a cumplir la voluntad del Señor, es ejemplo para el creyente que vive buscando a Dios. A este tema, así como a la relación entre verdad y libertad, el concilio Vaticano II dedicó una reflexión atenta. En particular, los padres conciliares aprobaron, hace exactamente cuarenta años, una Declaración concerniente a la cuestión de la libertad religiosa, es decir, al derecho de las personas y de las comunidades a poder buscar la verdad y profesar libremente su fe. Las primeras palabras, que dan el título a este documento, son “Dignitatis humanae”: la libertad religiosa deriva de la singular dignidad del hombre que, entre todas las criaturas de esta tierra, es la única capaz de entablar una relación libre y consciente con su Creador. “Todos los hombres —dice el Concilio—, conforme a su dignidad, por ser personas, es decir, dotados de razón y voluntad libre, (…) se ven impulsados, por su misma naturaleza, a buscar la verdad y, además, tienen la obligación moral de hacerlo, sobre todo la verdad religiosa” (Dignitatis humanae, 2).

El Vaticano II reafirma así la doctrina católica tradicional, según la cual el hombre, en cuanto criatura espiritual, puede conocer la verdad y, por tanto, tiene el deber y el derecho de buscarla (cf. ib., 3). Puesto este fundamento, el Concilio insiste ampliamente en la libertad religiosa, que debe garantizarse tanto a las personas como a las comunidades, respetando las legítimas exigencias del orden público. Y esta enseñanza conciliar, después de cuarenta años, sigue siendo de gran actualidad. En efecto, la libertad religiosa está lejos de ser asegurada efectivamente por doquier: en algunos casos se la niega por motivos religiosos o ideológicos; otras veces, aunque se la reconoce teóricamente, es obstaculizada de hecho por el poder político o, de manera más solapada, por el predominio cultural del agnosticismo y del relativismo.

Podemos tomar como punto de partida la palabra «Adviento»; este término no significa «espera», como podría suponerse, sino que es la traducción de la palabra griega parusía, que significa «presencia», o mejor dicho, «llegada», es decir, presencia comenzada.

«El Adviento y la Navidad han experimentado un incremento de su aspecto externo y festivo profano tal que en el seno de la Iglesia surge de la fe misma una aspiración a un Adviento auténtico: la insuficiencia de ese ánimo festivo por sí sólo se deja sentir, y el objetivo de nuestras aspiraciones es el núcleo del acontecimiento, ese alimento del espíritu fuerte y consistente del que nos queda un reflejo en las palabras piadosas con que nos felicitamos las pascuas. ¿Cuál es ese núcleo de la vivencia del Adviento?

Podemos tomar como punto de partida la palabra «Adviento»; este término no significa «espera», como podría suponerse, sino que es la traducción de la palabra griega parusía, que significa «presencia», o mejor dicho, «llegada», es decir, presencia comenzada. En la antigüedad se usaba para designar la presencia de un rey o señor, o también del dios al que se rinde culto y que regala a sus fieles el tiempo de su parusía. Es decir, que el Adviento significa la presencia comenzada de Dios mismo. Por eso nos recuerda dos cosas: primero, que la presencia de Dios en el mundo ya ha comenzado, y que él ya está presente de una manera oculta; en segundo lugar, que esa presencia de Dios acaba de comenzar, aún no es total, sino que esta proceso de crecimiento y maduración

Su presencia ya ha comenzado, y somos nosotros, los creyentes, quienes, por su voluntad, hemos de hacerlo presente en el mundo. Es por medio de nuestra fe, esperanza y amor como él quiere hacer brillar la luz continuamente en la noche del mundo. De modo que las luces que encendamos en las noches oscuras de este invierno serán a la vez consuelo y advertencia: certeza consoladora de que «la luz del mundo» se ha encendido ya en la noche oscura de Belén y ha cambiado la noche del pecado humano en la noche santa del perdón divino; por otra parte, la conciencia de que esta luz solamente puede —y solamente quiere— seguir brillando si es sostenida por aquellos que, por ser cristianos, continúan a través de los tiempos la obra de Cristo. La luz de Cristo quiere iluminar la noche del mundo a través de la luz que somos nosotros; su presencia ya iniciada ha de seguir creciendo por medio de nosotros. Cuando en la noche santa suene una y otra vez el himno Hodie Christus natus est, debemos recordar que el inicio que se produjo en Belén ha de ser en nosotros inicio permanente, que aquella noche santa es nuevamente un «hoy» cada vez que un hombre permite que la luz del bien haga desaparecer en él las tinieblas del egoísmo (…) el niño ? Dios nace allí donde se obra por inspiración del amor del Señor, donde se hace algo más que intercambiar regalos.

Adviento significa presencia de Dios ya comenzada, pero también tan sólo comenzada. Esto implica que el cristiano no mira solamente a lo que ya ha sido y ya ha pasado, sino también a lo que está por venir. En medio de todas las desgracias del mundo tiene la certeza de que la simiente de luz sigue creciendo oculta, hasta que un día el bien triunfará definitivamente y todo le estará sometido: el día que Cristo vuelva. Sabe que la presencia de Dios, que acaba de comenzar, será un día presencia total. Y esta certeza le hace libre, le presta un apoyo definitivo (…)».

Acompañar a María

Junto a otras muchas consideraciones que obtenemos de la meditación de los textos litúrgicos del tiempo de Adviento, hay una que no me gustaría olvidar.

«Estamos ya habituados al término «adviento» -decía el Papa Juan Pablo II el 29 de noviembre de 1978-; sabemos qué significa; pero precisamente por el hecho de estar tan familiarizados con él, quizá no llegamos a captar toda la riqueza que encierra dicho concepto. Adviento quiere decir “venida”. Por lo tanto, debemos preguntarnos: ¿Quién es el que viene?, y ¿para quién viene? En seguida encontramos la respuesta a esta pregunta. Hasta los niños saben que es Jesús quien viene para ellos y para todos los hombres. Viene una noche en Belén, nace en una gruta que se utilizaba como establo para el ganado. Esto lo saben los niños, lo saben también los adultos que participan de la alegría de los niños y parece que se hacen niños ellos también la noche de Navidad.»

Gran sabiduría la del Papa. Necesitamos volver una y otra vez sobre las verdades más conocidas, para ahondar en ellas y arrancarles luces nuevas: ¿Quién viene? Jesús. ¿Quién es Jesús? Es Cristo, el Mesías, el Salvador, el Señor. ¿Quién es Cristo? De nuevo responde el Papa: «Cristo es la alfa y la omega, el principio y el fin. Gracias a Él, la historia de la humanidad avanza como una peregrinación hacia el cumplimiento del Reino, que él mismo inauguró con su encarnación y su victoria sobre el pecado y la muerte. Por eso, Adviento es sinónimo de esperanza: no es la espera vana de un dios sin rostro, sino la confianza concreta y cierta del regreso de Aquél que ya nos ha visitado, del “Esposo” que con su sangre ha sellado con la humanidad un pacto de eterna alianza. Es una esperanza que estimula la vigilancia, virtud característica de este singular tiempo litúrgico. Vigilancia en la oración, alentada por una expectativa amorosa; vigilancia en el dinamismo de la caridad concreta, consciente de que el Reino de Dios se acerca allí donde los hombres aprenden a vivir como hermanos».